¿Cómo se deben embalar productos hortofrutícolas? Esta pregunta que parece tan sencilla de responder no lo es tanto. Las empresas de logística y transporte miman el envío de productos para que éstos lleguen en perfecto estado a su lugar de destino. Sin embargo, ciertos productos como es el caso de las frutas y verduras necesitan un trato especial a la hora de empaquetar y trasladar.

Cuidar el producto mediante el embalaje es la mejor forma de asegurarse de que llegue en perfectas condiciones al cliente, pero no vale empaquetar el producto de cualquier forma. Por ello, os vamos a explicar las reglas básicas de cómo se deben embalar productos hortofrutícolas.

Protección y seguridad

Hasta hace no mucho tiempo el empaquetado de productos era visto como una pérdida de tiempo además de económica. Sin embargo, empresas de la talla de Apple revolucionaron el sector del marketing y la logística al dar valor al packaging de un producto, al vender productos de calidad, creando un vínculo entre el usuario y el producto.

Después del éxito de la táctica de Apple, otras empresas como Xiaomi copiaron el sistema de la compañía de Cupertino y hoy en día rara es la empresa que no cuide la imagen de sus productos mediante un buen packaging. De hecho, muchas organizaciones cuidan todos los detalles al máximo y venden sus productos mimando su empaquetado y presentación final.

El problema es que de poco vale un buen packaging si el producto llega en mal estado al cliente. Y es que aunque el packaging no es lo mismo que el empaquetado, sí que están relacionados y ambos forman parte de la cadena logística.

De ahí que exista cierta preocupación entre las empresas a la hora de asegurarse que sus envíos (paquetes y productos) llegan correctamente a su destino.

Las funciones principales de un buen empaquetado son proteger y asegurar la integridad del producto al evitar que agentes externos como la lluvia, altas temperaturas, una mala manipulación, choques y golpes estropeen el estado del producto y éste llegue en malas condiciones.

¿Por qué es tan importante el empaquetado?

Desde el punto de vista logístico, el empaquetado consiste en algo más que en un sistema coordinado en el cual toda clase de productos son acomodados para asegurarnos de que lleguen en correcto estado a su destino. Un empaquetado correcto es la mejor forma de preparar un paquete o producto y evitar daños.

Piensa que hoy en día, la competencia es tan dura que debemos fidelizar al cliente. Lo primero que ve un cliente cuando le llega un producto a su casa es el estado exterior y el embalaje. Por lo que es fácil deducir que si ve en mal estado exterior asuma que el interior también venga dañado.

Y en el caso de que venga golpeada la caja, pero no el interior, no sería de extrañar que el consumidor iniciará un proceso de devolución. Es decir, un buen empaquetado nos puede evitar pérdidas económicas.

Sin embargo, para que el empaquetado llegue en buen estado, se debe proceder a una serie de controles y acciones para que todo funcione como un reloj suizo. Y es que hay que pensar que el empaquetado además de proteger también identifica la carga gracias a las etiquetas y la información que nos proporciona el producto.

De esta forma, es más fácil identificar la locación en caso de pérdida o deterioro. Por si fuera poco, un buen empaquetado ayuda a al distribución en los centro de almacenamiento por lo que ayuda en las labores de identificación, gestión, transporte y conteo de los paquetes.

Por ejemplo, los productos frágiles se colocarán en un lugar apartado del transporte y estarán identificados para ser tratados con cuidado.

Características de un buen embalaje

El proceso logístico incluye varios puntos que se debe tener en cuenta a la hora de hacer un embalaje. Estos son los siguientes:

  • Contención y amarre: el empaquetado debe ir bien amarrado para que no se mueva. La contención es una forma de asegurarse que cada producto y paquete va en su sitio, además de ir bien agarrada y sujeta.
  • Compatibilidad: esta característica del empaquetado se asegura de que el material con el que embalamos nuestro producto es compatible y lo protege. Por ejemplo, para frutas y verduras podemos usar cartón y cajas de madera ya que son compatibles y no les hacen daño. Sin embargo, otros productos electrónicos y sensibles deben ir en cajas de plástico y más duraderas.
  • Retención: los sistemas de retención deben asegurar que el producto no se mueva, para ello se pueden usar cuerdas, y elementos de fijación que no estropeen el producto.
  • Sistema fácil y práctico: el empaquetado de un producto debe permitir su movilidad. Por ello, debe ser un sistema fácil y práctico que nos permita guardarlo de forma sencilla en cualquier lugar.

Embalar productos hortofrutícolas, una acción necesaria

En los párrafos anteriores hablamos de la importancia de un buen empaquetado. Sin embargo, no es lo mismo trasladar un producto electrónico que otro fresco como frutas y hortalizas. La forma de transporte entre un producto y otro posiblemente sea la misma, (transporte por carretera), sin embargo, el embalaje y la manipulación es diferente.

De hecho, embalar productos hortofrutícolas debe garantizar el buen estado de los mismos para consumo humano. Por ello, el embalaje tiene que proteger la carga y poner atención en el apilamiento para que éste se pueda mover y trasladar de forma segura. Todo ello, mientras se protege de movimientos externos del camión para evitar choques y golpes.

Por ello, el transportista debe comprobar el estado de los productos así como dominar los tipos de materiales y asegurarse de que la carga y descarga no estropea el producto. Por supuesto, contar con personal formado evitará daños y pérdidas económicas así como el ahorro de tiempo en gestiones y devoluciones.

Las claves para embalar los productos hortofrutícolas son las siguientes:

  • Empaquetar los productos por separado.
  • Definir el contenedor a usar y los elementos de fijación.
  • Prestar atención a los plazos de entrega para cumplir con el envío.
  • Comprobar el cierre de las cajas para evitar daños innecesarios por mala manipulación.
  • Usar elementos de fijación (cinchas, cintas) y material de amortiguación (cartón, papel de burbuja, etcétera) para inmovilizar y proteger.

¡Si seguimos estas reglas y contamos con los servicios de una empresa experta en el transporte de frutas y hortalizas no tendremos ningún problema con la entrega!

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